La
vida detrás de la muerte
Sthefanie Portal Figueroa
Julissa Villanueva Ruiz
Jorge luis Villegas Estela
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muchos años atrás, en Grecia vivía Alpheus, un Rey dominante y prepotente al
que todos en aquel lugar respetaban por su gran poder. A sus 65 años de edad
padecía una enfermedad incurable. A pesar de todos los intentos por recuperarse
no lograba resultado alguno. Acis, su única hija, sentía un inmenso amor por su
padre y era quien cuidaba de él junto a su madre, Alesia.
Cierto día, mientras el Rey descansaba sintió un fuerte dolor en el pecho que le estremeció todo el cuerpo. Acis muy asustada trató de calmarlo, pero pasaban los días y la situación empeoraba. Incluso llegó a un punto que él ya no podía caminar. Tras larga agonía el Rey murió. Ahora estaba en pleno tránsito, entre el mundo terrenal y el Hades.
Ese día
Alesia preparó el cuerpo, lo vistió con ropa de carácter funerario, le cerró
los ojos y sujetó su barbilla con profundo dolor. Después, tendieron su cuerpo
en la sala, en donde todos expresaban su profundo sentir mediante cantos y
gestos de lamento. Allí estaba Aikatherine
la plañidera que expresaba los sentimientos de la familia con llantos
descontrolados. La viuda anunció la
muerte de su esposo y expusieron el cuerpo del difunto, para comprobar que
realmente había fallecido. Entonces, todos sus seres queridos iniciaron el
duelo.
A la luz de la luna trasladaron con
música y en carruaje el cuerpo hasta el lugar de entierro. Los hombres se
ubicaban delante del difunto y las mujeres detrás.
Después
del entierro, el pueblo quemó animales como muestra de reverencia hacia el Rey
fallecido. Al llegar a casa se sirvió el banquete, en el que aún se sentía la
presencia del Rey. Los asistentes se bañaron como símbolo de purificación y así
fueron los dos días que continuaron.
A pesar
del tiempo que ya había transcurrido de la muerte del Rey, Acis y su madre
seguían yendo a la tumba para decorarla con estelas funerarias con flores,
depositar ofrendas no alimenticias, realizar libaciones con leche, vino, agua y
otras sustancias. Esto siguió así por tres generaciones.
Me encanta el cuento, es muy creativo e interesante. Además, nos permite conocer la cultura de la que se habla.
ResponderEliminarMuchas gracias querida Sonia me siento muy alagada con tus palabras ya que me ayudara para ir mejorando en la producción de textos .
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