miércoles, 14 de diciembre de 2016

CUENTO

La vida detrás de la muerte
         Sthefanie Portal Figueroa 
Julissa Villanueva Ruiz 
Jorge luis Villegas Estela

H
ace muchos años atrás, en Grecia vivía Alpheus, un Rey dominante y prepotente al que todos en aquel lugar respetaban por su gran poder. A sus 65 años de edad padecía una enfermedad incurable. A pesar de todos los intentos por recuperarse no lograba resultado alguno. Acis, su única hija, sentía un inmenso amor por su padre y era quien cuidaba de él junto a su madre, Alesia.
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Cierto día, mientras el Rey descansaba sintió un fuerte dolor en el pecho que le estremeció todo el cuerpo. Acis muy asustada trató de calmarlo, pero pasaban los días y la situación empeoraba. Incluso llegó a un punto que él ya no podía caminar. Tras larga agonía el Rey murió. Ahora estaba en pleno tránsito, entre el mundo terrenal y el Hades.
Ese día Alesia preparó el cuerpo, lo vistió con ropa de carácter funerario, le cerró los ojos y sujetó su barbilla con profundo dolor. Después, tendieron su cuerpo en la sala, en donde todos expresaban su profundo sentir mediante cantos y gestos de lamento. Allí estaba  Aikatherine la plañidera que expresaba los sentimientos de la familia con llantos descontrolados.  La viuda anunció la muerte de su esposo y expusieron el cuerpo del difunto, para comprobar que realmente había fallecido. Entonces, todos sus seres queridos iniciaron el duelo.

A la luz de la luna trasladaron con música y en carruaje el cuerpo hasta el lugar de entierro. Los hombres se ubicaban delante del difunto y las mujeres detrás.
Después del entierro, el pueblo quemó animales como muestra de reverencia hacia el Rey fallecido. Al llegar a casa se sirvió el banquete, en el que aún se sentía la presencia del Rey. Los asistentes se bañaron como símbolo de purificación y así fueron los dos días que continuaron.
A pesar del tiempo que ya había transcurrido de la muerte del Rey, Acis y su madre seguían yendo a la tumba para decorarla con estelas funerarias con flores, depositar ofrendas no alimenticias, realizar libaciones con leche, vino, agua y otras sustancias. Esto siguió así por tres generaciones.





2 comentarios:

  1. Me encanta el cuento, es muy creativo e interesante. Además, nos permite conocer la cultura de la que se habla.

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    1. Muchas gracias querida Sonia me siento muy alagada con tus palabras ya que me ayudara para ir mejorando en la producción de textos .

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